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ANÉCDOTAS
Contamos algunas de las que protagonizamos durante todos estos años. Pero
necesitamos que ustedes nos envíen las suyas, sean o no graciosas.
(Click
sobre las fotografías, para ampliarlas)

Padres,
inspectores, bomberos y policías, en el edificio municipal, momentos antes
de iniciarse los Controles.
Panadero
generoso: Desde los
comienzos mismos de los Alcotest en General Deheza, allá por 1997,
Miguel "Pepe" Alcíbar, panadero de la localidad, aporta,
rigurosamente y sin fallar ni una sola vez, 2 bolsas de bizcochos para
que, tanto padres como alcoholizados, pasen un poco mejor el tiempo deespera
en las madrugadas de los Controles. Esta es otra muestra de
generosidad desinteresada, que ya forma parte de la historia de nuestros
Controles de Alcoholemia.

Día del estudiante...¿sin alcohol?:
Esto sucedió en una
importante ciudad de la zona de Cuyo... La autoridades locales, con
el apoyo de distintas instituciones y la total complacencia de la mayoría de
los padres, decidió festejar, un 21 de
septiembre, el Día del
Estudiante...¡¡ pero sin alcohol!!. Solo jugos y gaseosas. Y para
asegurarse de que todo transcurriera como estaba previsto, la fiesta se
realizó en camping cerrado, con rigurosos controles en los accesos. ¡No
debía pasar ni una sola bebida alcohólica!....
Pero, para incrédula sorpresa de los organizadores, al caer la tarde la
fiesta estaba casi repleta de jóvenes alcoholizados. ¡No había ninguna
explicación! Hasta que, luego de una recorrida por el predio,
descubrieron que la tierra estaba llena de agujeros, a lo largo y ancho del
mismo.¿Qué había sucedido?... Que los chicos, que no tenían ningún interés
en pasar su día tomando gaseosas, habían sembrado el terreno, durante la
noche anterior, de cajas de vino y botellas de cerveza, fernet, y otras
bebidas por el estilo; y el día de la fiesta, en una especie de "búsqueda
del tesoro" inventada por ellos mismos, fueron recolectando y consumiendo,
una a una, todas las cajas y botellas que con tanto esmero habían sembrado,
lo que provocó una borrachera general inolvidable.

Aliento:
El
chico sabía que el Control se hacía a través del aliento. Y, consciente de
que esa noche no pasaba, decidió eliminar el problema de raíz: abrió bien
grande la boca, asomó la cabeza por la ventanilla de su automóvil, y comenzó
a tragar grandes bocanadas de aire frío, durante un buen trecho, antes del Control. Resultado: quedó demorado, porque el sistema es sencillo
pero no sirve.

Yogurt... y otros:
Cuando
comenzamos con esto, allá por 1997, enseguida nos enteramos que muchos
chicos utilizaban distintos métodos para diluir el efecto del alcohol que
consumían: comían grandes cantidades de pastillas de menta, aspiraban en
lugar de soplar... y muchas otras cosas de efecto nulo. Pero lo más
original fue enterarnos que, luego de beber grandes cantidades de diversas
bebidas alcohólicas, algunos consumían un yogurt, convencidos de su
efecto anti–Control. Resultado: quedaban demorados, y al día siguiente
tenían una descompostura fenomenal.

“Los paso por arriba”:
Ya
llevaba más de 2 horas de demora y el muchacho comenzó a ponerse “pesado”.
La semana que viene- decía- vengo con la camioneta y ¡¡ los paso
por encima a todos ustedes!!. “ No te enojes” – le contestábamos – “Te
estamos cuidando...” ¡¡ Perdón, perdón!! No me hagan caso...¡¡ Lo que
ustedes hacen es extraordinario!! ... ¡¡ PERO LA SEMANA QUE VIENE VENGO CON
LA CAMIONETA Y LOS PASO POR ARRIBA A TODOS!!

“Le juego el auto...”:
Después
de soplar por la boquilla varias veces con el mismo resultado (alcoholemia
positiva), el chico dijo, convencido: “Suegrita... Le juego el auto que esta
vez doy bien”. La señora, ya curtida por la experiencia de varios años en la
ruta, le contestó que no hacía falta, que tuviese paciencia. Pero el tipo
insistía:... “Le juego el auto”. Al final, bromeando, ella aceptó. El
inspector le acercó por enésima vez el alcoholímetro, el flaco sopló... ¡¡ y
la aguja se fue hasta el fondo!! Tranquilamente, metió las manos en el
bolsillos, sacó las llaves del R 12 y, extendiéndolas hacia la señora,
dijo:...”¡¡ El auto es suyo, doña!!”.
Torta y bailanta:
Es
costumbre, durante la realización de los Controles de Alcoholemia, invitar a
los demorados con café y bizcochos, para matizar la espera. En un pueblo
cordobés, las mamás voluntarias decidieron llevar torta, para compartir con
los “infractores”. Pero sucedió que, a medida que pasaba el tiempo, más y
más jóvenes iban quedando estacionados en la banquina. Y, para desesperación
de las señoras, ¡ también sus amigos se quedaban con ellos! En un momento
dado, uno levantó el volumen de la música que escuchaba en su auto...¡¡¡ y
se armó la gran bailanta!!! Rato después, y una vez reordenado elControl, las señoras tomaron una decisión irreversible: ¿ Torta? ¡¡¡ Nunca más!!!

Excusas:
La gama
de frases utilizadas para explicar lo que se ve a simple vista, no tiene
límites.
“Solo tomé una cervecita...”, es una de las más oídas. Pero hay otras:
“Mi mujer me mata si llego tarde”... “Pierdo el trabajo”... En fin,
para todos los gustos. Pero hubo uno que resultó más original: ...”Mañana,
en mi pueblo se quedan sin pan”. Y enseguida llegó la explicación...”Yo
trabajo en la panadería más importante, y a esta hora ya tendría que estar
amasando”. ¡¡¡ Sin desperdicio!!!

Chicas al volante:
Como
las leyes argentinas vigentes permiten el cambio de conductor (siempre que
lleve el registro habilitante), son muchos los que, a la hora de pasar por
el Control, le ceden el volante a sus respectivas novias. Pero en muchos
casos, resulta peor el remedio que la enfermedad: varias, con muy pocos
conocimientos para conducir, llegan al puesto de Control “a los saltos”,
frenan bruscamente y se delatan en el acto. En casos como estos, lo más
prudente es que sea el conductor original quien siga al volante...,¡¡después
de bajar sus niveles de alcoholemia, por supuesto!!


...Hay muchas otras historias como estas, que ya forman parte de nuestra
propia historia. Las iremos relatando con el transcurrir del tiempo, con la
ayuda de todos ustedes...